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Sitio, recorrido y estructura son tres fases del proyecto arquitectónico que nos ofrecen elementos significativos que conducen la composición. Traslapados en el tiempo, el análisis de sitio (integrado con el programa) sienta las bases para el concepto; imaginar las cualidades espaciales del recorrido nos introduce en la experiencia del espacio que deseamos y, finalmente, la estructura, que reúne en sí recursos expresivos con la materialización misma de la obra. A partir de estos tres conceptos, este texto desarrolla una serie de premisas generales de diseño que fueron punto de partida para el proyecto de cada uno de los pequeños nueve edificios que constituyen el Nuevo Instituto Morelos (NIM), escuela desarrollada a partir del sismo que devastó Jojutla en 2017. Estos tres elementos del proyecto se traducen en esta escuela mediante un referente común fundamental: el ladrillo.
Teniendo presente el principio de unidad ern la diversidad, cada edificio de este conjunto escolar comparte en su construcción este material, así como la mayoría de las soluciones constructivas empleadas, lo cual apunta a un lenguaje que brinda unidad al conjunto, pero conservando su carácter cada edificio, de acuerdo con sus própositos diversos.
Se trata de un proyecto iniciado desde la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, como una acción de servicio; la aportación económica fundamental para hacer posible la obra ha sido realizada por la fundación budista Tzu-Chi, de Taiwán. Tenemos, entonces, un caso singular de colaboración entre entidades muy distintas, pero que, superando fronteras, han podido confluir en el objetivo de brindar espacios para la educación en México.
Sitio, recorrido y estructura son tres fases del proyecto arquitectónico que nos ofrecen elementos significativos que conducen la composición. Traslapados en el tiempo, el análisis de sitio (integrado con el programa) sienta las bases para el concepto; imaginar las cualidades espaciales del recorrido nos introduce en la experiencia del espacio que deseamos y, finalmente, la estructura, que reúne en sí recursos expresivos con la materialización misma de la obra. A partir de estos tres conceptos, este texto desarrolla una serie de premisas generales de diseño que fueron punto de partida para el proyecto de cada uno de los pequeños nueve edificios que constituyen el Nuevo Instituto Morelos (NIM), escuela desarrollada a partir del sismo que devastó Jojutla en 2017. Estos tres elementos del proyecto se traducen en esta escuela mediante un referente común fundamental: el ladrillo.
Teniendo presente el principio de unidad ern la diversidad, cada edificio de este conjunto escolar comparte en su construcción este material, así como la mayoría de las soluciones constructivas empleadas, lo cual apunta a un lenguaje que brinda unidad al conjunto, pero conservando su carácter cada edificio, de acuerdo con sus própositos diversos.
Se trata de un proyecto iniciado desde la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, como una acción de servicio; la aportación económica fundamental para hacer posible la obra ha sido realizada por la fundación budista Tzu-Chi, de Taiwán. Tenemos, entonces, un caso singular de colaboración entre entidades muy distintas, pero que, superando fronteras, han podido confluir en el objetivo de brindar espacios para la educación en México.
15. Prólogo
29. Premisas y consideraciones generales del proyecto
67. El espacio por la barda (y algunas experiencias para procurar "volársela")
91. Acceso (Edificio de la Dirección)
121. Los pórticos
149. Edificios y aulas. Prescolar y Primaria: Secundaria y Preparatoria
191. La Biblioteca... es memoria del futuro
249. Capilla SOA (San Óscar Arnulfo)
309. Auditorio SUM (Salón de Usos Múltiples)
347. Cascaf
369. Conclusiones. Hacia un lenguaje arquitectónico
393. Documental
- ARC024000 ARQUITECTURA > Edificios > General
- AM Arquitectura
- 721 Las artes > Arquitectura > Estructura arquitectónica
- Arquitectura
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Pablo Quintero Valladares (Autor)
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Avanza en su quinta década de práctica de la arquitectura; un pie en el proyecto y la obra; el otro en la academia. Su trabajo se ha enriquecido con el consejo de amigos y colegas, con el talento de los maestros de obras y, fundamentalmente, con el apoyo solidario y generoso de Carminha, su esposa. Su ejercicio docente le ha acompañadp, todo este tiempo, centrado en la enseñanza de la composición arquitectónica. Cuenta con estudios de posgrado (maestría y doctorado) y diversas publicaciones académicas; la música, la composición y, especialmente el violonchelo, son compañeros cotidianos.
La casa, gran tema del oficio, ocupa cerca de la mitad de los encargos; ha realizado unas setenta propuestas, entre las construidas, son más significativas por la exploración del uso del ladrillo y concreto, Alte, Jitotol, GJ, La Girolita, Juaro, Mendoza y GH.
Los espacios para la educación son otro género que ha procurado; subraya una docena de proyectos, de los cuales cinco se han edificado, sobresalen, para la UAM, su alma máter, el Edificio "F" (laboratorios y aulas), el Bioterio y los Claustros de CyAD (Ciencias y Artes para el Diseño). Destaca el NIM (escuela en Jojutla) y cierra ahora esta producción con Econaud, auditorio escolar del Inhumyc.
Como un bajo continuo y fundamento que orienta su trabajo encontramos siempre como clave al habitante. Con ello, tres premisas: el sitio, el recorrido y la estructura como sustento de la composición.
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